Finanzas | Lunes 28 de Enero de 2008

El riesgo país de la Argentina se aleja del de Brasil Guardar

La crisis de las hipotecas subprime alteró el mapa de las finanzas mundiales y repercutió en la región. Sepa cómo se ubica el país frente a otros países

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El riesgo país de la Argentina se aleja del de Brasil

La crisis de las hipotecas subprime cambió sustancialmente el mapa de las finanzas mundiales, desde su erupción, en junio del año pasado.

Puntos Importantes
  • El riesgo país mide el grado de riesgo que entraña un país para las inversiones extranjeras
  • En la segunda quincena de enero de 2008 de Argentina es de 455 p.b. frente a los 252 p.b. de Brasil
  • El spread de Argentina respecto de Brasil se multiplicó por 5, ya que pasó del 22% al 100%



Prueba de ello es que en cuestión de días, el mapa de riesgos soberanos se vio totalmente alterado, con países como Perú que prácticamente no vieron modificada su tasa de referencia o el mismo caso de Brasil, que llamativamente se alejó de su vecino venezolano y, de alguna manera, se sumó al recorrido de los bonos peruanos.

De acuerdo con los últimos datos conocidos, nuestro país presenta una tasa de riesgo país de 455 puntos básicos, que equivalen al 4,55% (Un punto porcentual equivale a 100 puntos básicos).

Este valor está prácticamente en línea con el promedio vigente en el período comprendido desde el inicio de la crisis hasta el presente. Desde ese entonces, la Argentina debió afrontar tasas de riesgo que oscilaron entre un máximo de 512 puntos básicos, en agosto del año pasado, hasta un mínimo de 312, puntos en el último día hábil de octubre.

Es decir, ante los vaivenes de la situación internacional, la Argentina muestra una marcada volatilidad. En este contexto, es interesante analizar como fue evolucionando la sobretasa pagada respecto de nuestro principal socio comercial en el Mercosur: Brasil.

Al inicio de la crisis, ambos países tenían tasas de riesgo del orden de los 200 puntos básicos sobre el rendimiento de los bonos de los EEUU. Pero posteriormente, la Argentina incrementó sustancialmente sus tasas, en tanto que en Brasil inicialmente cayeron, para luego comenzar a crecer en forma muy moderada.

Como resultado de todo ello, en la actualidad las tasas de la Argentina superan en más del 80% las vigentes en el vecino país, luego de haberlas duplicado y aún más en el segundo semestre del 2007.

Los motivos son diversos, pero el más importante es el referido a la actual situación de parte de la deuda externa argentina que no ha sido renegociada aún, incluyendo el postergado acuerdo con el Club de París.

Especialistas afirman que esta situación afecta el reingreso del país al mercado internacional de capitales, lo que lo obligó -en algún momento- a realizar transacciones directamente con el gobierno de Venezuela.

Precisamente, la evolución del riesgo argentino es una copia casi calcada de la del país caribeño, pues salvo hacia fines del año 2007, corrieron en forma paralela.

Los datos disponibles para la tercera semana de enero muestran el mapa de riesgo de la región conformado claramente por dos grupos:

  • Por un lado aquellos países que han logrado pilotear la crisis externa sin mayores sobresaltos, como México, Perú, Brasil o Colombia, que se mantuvieron en rangos que oscilaron, durante buena parte de su historia reciente, entre los 100 y 200 puntos básicos, para subir levemente en las últimas semanas. Por ello, las cotas mínimas y máximas se incrementaron en alrededor de 50 puntos básicos.

  • Y por otro lado, se ubican la Argentina y Venezuela, que desde el cuarto trimestre del 2007 se mueven entre los 400 y 500 puntos básicos, que están convergiendo en forma acelerada con Ecuador, que se pone entre 120 y 150 puntos arriba.

A lo largo del año 2007,la exposición de algunos países en los mercados internacionales cambió en forma sustancial y esto produjo cambios sustanciales en la capacidad de financiamiento de los mismos.

Un primer trimestre para el recuerdo
El año 2007 comenzó con una situación de abundante liquidez en los mercados, en la que la palabra "riesgo" no entraba en la agenda de los inversores. Prueba de ello es que de un conjunto de siete países de América Latina, sólo uno presentaba tasas elevadas.

En efecto, si se considera el núcleo de países conformado por la Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, México, Perú y Venezuela, sólo Ecuador mostraba tasas "alarmantes", ya que inició el año con 900 puntos básicos y llegó a superar los 1.000 puntos.

Posteriormente, comenzó a descender hasta ubicarse levemente por encima de los 600 p.b. En ese momento, el resto de los países se movía entre 100 y 200 p.b. sobre los bonos americanos.

En la relación entre la Argentina y Brasil, la diferencia era de sólo 24 puntos.

En el segundo trimestre, la cuestión se complica para la Argentina y Venezuela 
Mientras que Ecuador se estabilizaba en los 600 p.b., y el resto de los países bajaba sus tasas de riesgo, estos dos países comenzaron un rally ascendente, que en vísperas de la explosión de las subprime, los mostraba con incrementos de 100 p.b. en sus respectivas tasas de riesgo. El mundo comenzaba a separarlos del resto, pese a la performance de sus variables macroeconómicas.

El spread de la Argentina respecto de Brasil se multiplicó por 5, ya que pasó del 22% al 100 por ciento. En términos de puntos básicos, la diferencia era de 165 puntos.  

El tercer trimestre trajo malas noticias
La crisis de las subprime volvió a poner sobre el tapete la cuestión del riesgo, pero fundamentalmente introdujo volatilidad en los mercados de deuda. Muchos inversores comenzaron a desprenderse de sus títulos para poner sus fondos a seguro y ello pegó en las tasas.

El rasgo preponderante fue, como ya se mencionó, la volatilidad; en especial en el caso de Ecuador que tuvo oscilaciones de más de 200 p.b. y de Argentina y Venezuela.

Los movimientos de los mercados también impactaron, pero en menor medida en los demás países. El diferencial de tasas entre la Argentina y Brasil superaba los 220 p.b. y la brecha llegó al 130%.

En este período, la Argentina y Venezuela estaban en un punto intermedio entre los países mejor posicionados y Ecuador.

El cuarto trimestre está signado por la volatilidad 
El impacto negativo de la crisis, que ya dejó de ser simplemente de las hipotecas para convertirse en una amenaza a los mercados globales, dejó su impronta en las tasas de riesgo país de la región.

Los países mejor posicionados sufrieron el impacto, ya que sus tasas volvieron a incrementarse, para volver a los niveles máximos del trimestre anterior.

En el caso de Ecuador, cierta estabilización de las variables macroeconómicas y políticas repercutió favorablemente , de esta forma, su tasa de riesgo se estabilizó en los 600 p.b.

Distinto es el caso de Venezuela y de Argentina. En el primer caso, la tasa subió en más de un punto porcentual, para colocarse en un nuevo escalón en torno de los 500 p.b., en tanto que en el ámbito local -que había logrado cierto distanciamiento hacia fines de año- volvió a experimentar un deterioro de sus tasas de interés y perdió parte del terreno ganado.

A fines de diciembre de 2007, el Embi+ de la Argentina era de 410 p.b. frente a los 226 p.b. de Brasil. Esto implica que la tasa era un 85% superior.

Año nuevo, la misma crisis
El agravamiento de la situación internacional repercutió negativamente en los mercados de deuda de los países de América latina. En tal sentido, se observan subas en Colombia y Brasil entre los países mejor posicionados y en Ecuador, la Argentina y Venezuela.

Como resultado de este movimiento, la distancia entre estos tendió a reducirse, quedando planteado un nuevo escenario.

La tasa de riesgo país en la segunda quincena de enero de 2008 de Argentina era de 455 p.b., frente a los 252 p.b. de Brasil. Esto equivale a una diferencia del 80%, en favor de este último.

Como se ve, el año 2007 fue un año que empezó a todo volúmen, pero a medida que fue avanzando se encontró con dificultades crecientes, que impactaron negativamente en varios países, afectando sus posibilidades de financiamiento externo.

Este año comenzó mal y no hay demasiadas esperanzas de que mejore en el corto plazo, pero así como el año pasado cambió para mal, muchos apuestan a que partir del segundo semestre, vuelvan las sonrisas a los mercados.

¿Qué es el Riesgo País?
El riesgo país es un índice que intenta medir el grado de riesgo que entraña un país para las inversiones extranjeras. Los inversores, al momento de realizar sus elecciones de dónde y cómo invertir, buscan maximizar sus ganancias, pero además tienen en cuenta el riesgo, esto es, la probabilidad de que las ganancias sean menor que lo esperado o que existan pérdidas.

Para determinar el valor mínimo de la rentabilidad que debe buscarse, los inversionistas suelen utilizar el EMBI+ (Emerging Markets Bonds Index o Indicador de Bonos de Mercados Emergentes), el cual es calculado por J.P. Morgan Chase con base en el comportamiento de la deuda externa emitida por cada país.

Cuanta menor certeza exista de que el país honre sus obligaciones, más alto será el EMBI de ese país, y viceversa.

Este indicador, es una herramienta de análisis económico, de poca profundidad, pero utilizada ampliamente debido a su practicidad de cálculo, la cual se expresa en puntos básicos (centésimas de punto porcentual) y expresa la diferencia que hay entre la rentabilidad de una inversión considerada sin riesgo, como los bonos de la Reserva Federal del Tesoro Estadounidense (FED) a 30 años, y la tasa que debe exigirse a las inversiones en el país al que corresponde el indicador.

Lea más: “Las claves para entender la suba del riesgo país


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