Un software permite cargar lecciones y ejercicios en el celular. Sólo hay que situar al móvil cerca de una computadora personal. La PC enviará la información a través de Bluetooth o infrarrojos al teléfono, convirtiéndolo en un medio que tiene millones de alumnos potenciales
El e-learning es un sistema de aprendizaje asistido por las tecnologías de la información y la comunicación (TICs) para la creación, y distribución de contenidos. Se distingue de otras fórmulas porque se adapta al usuario y a su ritmo de aprendizaje y a su límite de horarios o de ubicación geográfica.
El e-learning fue diseñado al principio para ser utilizado en computadoras personales, pero hoy cada vez especializa más sus ofertas para dispositivos portátiles, como los teléfonos móviles.
Este proceso llevó a crear una nueva palabra, el m-learning o aprendizaje electrónico móvil, que emplea desde las agendas electrónicas a los iPods. Así, cualquiera puede llevar ahora un profesor particular en su bolsillo.
El e-learning móvil cuenta, sin embargo, con algunos obstáculos que los especialistas tratan de resolver. Por ejemplo, la posibilidad de interrupciones, los tiempos de descarga de los materiales o las limitaciones de la cobertura.
Nuevo desarrollo
Un equipo de investigadores del Fraunhofer Institute for Communication Systems ESK de Munich, Alemania, trabajan para resolver otro de estos problemas. Habitualmente, para recibir ejercicios didácticos en el teléfono móvil se necesita un software particular, que depende de cada modelo de teléfono.
Para ello, el usuario debe -en primer lugar- buscar en Internet el software apropiado a su equipo, y luego configurar éste con ese software, una tarea complicada para los que no son expertos.
El sistema que han ideado los científicos del ESK permite la comunicación sin dificultad de diversos contenidos, en una combinación de formatos: SMS (servicio de mensajes cortos entre teléfonos), MMS (sistema de mensajería multimedia que permite a los móviles enviar y recibir contenidos multimedia), mensajería instantánea o video, sin necesidad de realizar la búsqueda del software especial.
Sólo bastará, según explica por el portal Tendencias 21, con que se coloque el teléfono móvil al lado de una computadora personal, y ésta elegirá en forma automática el software de aprendizaje adaptado y lo cargará en el móvil vía Bluetooth (que permite la comunicación inalámbrica de corta distancia entre dispositivos de comunicación) o por infrarrojos.
Vocabulario
Los investigadores trabajan en otro módulo o parte del programa informático que ofrecerá la posibilidad de aprender vocabulario específico, en función del lugar donde se encuentre el usuario. Las lecciones serán escogidas automáticamente dependiendo del entorno en que se halle el portador del móvil.
Si el usuario está en el aeropuerto, en un hotel o en un restaurante, le será enviado el vocabulario apropiado para su situación a través de GPS (Sistema de Posicionamiento Global), según informa el ESK en un comunicado. El sistema fue presentado en la convención sobre tecnologías de la información para la educación LEARNTEC, celebrada en Karlsruhe (Alemania) entre el 29 y 31 de enero.
El e-learning llevado a los teléfonos móviles tiene la ventaja de que puede extenderse a millones de usuarios potenciales.
Los teléfonos son dispositivos personales con acceso a Internet, de uso inteligente de tarjetas y de amplias posibilidades para cuidar que cualquier estudiante se mantenga en contacto a distancia con su fuente de aprendizaje, con el material didáctico o con los compañeros de estudio mientras está en casa, de viaje o trabajando.
Antecedentes
El m-learning fue originado en la década de los 80, cuando el Xerox Palo Alto Research Center (PARC) propuso el Dynabook (una computadora del tamaño de un libro, portátil, con red inalámbrica y pantalla plana), en la década de los 90 siguió desarrollándose en universidades de Europa y Asia, donde se evaluaron las posibilidades de la educación móvil para estudiantes.
La Comisión Europea fundó esta década el MOBIlearn, un proyecto de investigación y desarrollo de tecnológicas móviles para el aprendizaje. MOBIlearn cuenta con 24 países socios en Europa, a los que se suman Israel, Suiza, los Estados Unidos y Australia.
En los últimos diez años, el m-learning fue despertando cada vez más interés en todo el mundo. A él se destinaron proyectos en escuelas, centros de trabajo, museos, ciudades o áreas rurales. Se estima que la propuesta de los investigadores alemanes puede impulsar la implantación de esta nueva modalidad de aprendizaje móvil.