Marketing | Martes 04 de Marzo de 2008
¿Por qué Internet es un aliado y una amenaza para el cine? 
Mientras las descargas ilegales se "roban" una parte de los ingresos que legítimamente le corresponden a los grandes estudios, el acceso a films desde la web está haciendo subir la demanda de películas. Está previsto que en 2001 se facturen u$s1,2 miles de millones por ventas on line
Para entender cómo será el futuro de la distribución cinematográfica hay que visitar un sitio web llamado
ZML.com. Ofrece 1.700 opciones de descarga de películas para computadoras personales, iPods y otros dispositivos portátiles.
Puntos Importantes
- Como sucede con la música, los periódicos, la televisión y la radio, la gente desea acceder a través de la web a las películas.
- Algunos estudios están muy entusiasmados con las posibilidades que ofrece Internet. Este año, Paramount Pictures comenzará su migración al formato on line con el objetivo de generar nuevos ingresos.
- En 2006, según estimaciones de Screen Digest, la distribución en línea de películas generó u$s58 millones en Estados Unidos y Europa occidental. Se espera que en 2001 se llegará a los u$s1,2 miles de millones.
- Hay varias razones para explicar la demora de Hollywood en aprovechar los beneficios de la web. La principal es la aversión de la industria a hacer grandes cambios en su modelo de negocios.
- Por el momento, la mayoría de las personas está satisfecha con los DVD, por lo que los estudios han tenido pocos incentivos para cambiar a un nuevo formato que no ha sido probado.
Es atractivo y fácil de usar, con descripciones detalladas de cada una de las películas, de sus productores, y el precio es muy razonable. "Expiación", por ejemplo, cuesta 2,99 dólares.
Pero hay que hacer notar un dato: ZML.com es un sitio pirata, como bien lo puntualiza la revista The Economist en un artículo publicado recientemente.
Los estudios de Hollywood, que están acostumbrados a tratar con sitios de este tipo, están horrorizados con el aspecto “profesional” de la nueva plataforma. "Tiene el aspecto de una web legal”, expresó un ejecutivo de la industria del cine consultado por la revista.
La existencia de ZML.com ilustra por qué la web es un cuchillo de doble filo para Hollywood. Por un lado, ha generado una potente amenaza: los responsables de la industria pirata están llevándose un botín que legítimamente pertenece a los estudios. Sin embargo, los costos de la piratería on line son menores a los de la comercialización de productos físicos, aunque la brecha se está cerrando.
"Estamos más preocupados por la piratería de Internet que por la piratería física porque el control es más difícil", señaló Ron Wheeler, jefe de la lucha contra la piratería en Fox Entertainment Group.
Oportunidad
Mirado desde otro punto de vista, Internet ofrece a Hollywood una gran oportunidad, que hasta el momento no ha sido explotada. Hay toda clase de razones para pensar que la gente desea acceder a través de la web a las películas, al igual que lo hacen con la música, los periódicos, la televisión y la radio.
De hecho, ZML.com está demostrando que la gente paga para descargar películas para ver en su casa, y la compra o alquiler de films a la carta amplía la demanda del producto.
Algunos estudios están muy entusiasmados con las posibilidades que ofrece la web. "En 2008 vamos a migrar al formato on line", expresó a The Economist Thomas Lesinski, presidente de Entretenimiento digital de Paramount Pictures. "Es la gran esperanza de generar nuevos ingresos para el negocio de las películas”.
Pero los movimientos de la industria han sido más lentos que los de la televisión si de abrazar las posibilidades que ofrece la web se trata, y tampoco están haciendo demasiado dinero con este negocio.
En 2006, según estimaciones de Screen Digest, la distribución en línea de películas generó un total de 58 millones de dólares en Estados Unidos y Europa occidental. Se espera que en 2001 se llegará a los 1,2 miles de millones de dólares, pero esa cifra aún está por debajo del 5% de su previsión para el total de los ingresos por entretenimiento hogareño.
Mientras, las empresas electrónicas esperan la oferta de Hollywood para distribuir contenidos por Internet. Hasta el momento, los consumidores se han mostrado más
interesados en la compra de películas para gadgets como el iPod de Apple o el Xbox 360 de Microsoft. Apple iTunes ha capturado casi el 80% de las descargas, y la Xbox ha ganado más del 70% de los alquileres.
Hay varias razones para explicar la demora de Hollywood en aprovechar los beneficios de la web. Según The Economist, la principal es la aversión de la industria a hacer grandes cambios en su modelo de negocios.
Por el momento, además, la mayoría de las personas aún está satisfecha con los DVD, por lo que los estudios han tenido pocos incentivos para cambiar a un nuevo formato que no ha sido probado. El negocio del DVD es enorme: en 2007 generó 23,4 millones de dólares en Estados Unidos frente a 9,6 millones de dólares por entradas a salas de cine.
Los estudios están aterrados de dañar esa fuente de ingresos. En 2006, cuando Disney hizo un trato con Apple para vender películas a través de iTunes, Wal-Mart, el mayor minorista de EE.UU., presuntamente amenazó con tomar represalias. Sucede que Wal-Mart absorbe cerca del 40% de las ventas de DVD en los Estados Unidos.
Fin del “boom”
En cualquier caso, según la nota publicada por The Economist, en el actual contexto hay señales para pensar que el auge del DVD ha llegado a su fin. Después de una curva de crecimiento más lenta en 2005 y 2006, el gasto en DVDs bajó finalmente un 3% en 2007. Algunos en la industria centran sus esperanzas en discos más atractivos, de "alta definición", más que en la web.
Sin embargo, hasta el momento las ventas de esos discos han sido minúsculas, en gran parte debido a la guerra entre dos formatos, HD DVD y Blu-ray. Aunque la batalla terminó hace algunas semanas cuando Toshiba anunció que abandonaría el HD DVD, según The Economist es poco probable que esto vaya a generar un crecimiento en la industria del entretenimiento en casa.
Difusión
Reed Hastings, director ejecutivo de Netflix, una empresa de alquiler de DVD por correo, dijo que Internet crea de inmediato una “conciencia mundial” sobre las nuevas películas.
“A medida que la gente compra sistemas de cine en casa y que la comodidad de Internet se expande se hace aún más difícil que la gente vea cine fuera de sus hogares”, señaló.
Sin duda, Hollywood deberá trabajar unos cuantos años más para dar forma a la emisión de películas a través de la web. Mientras tanto, estudios y minoristas están probando sistemas de descarga de películas usando la memoria flash. Diferentes empresas, como MOD Systems, de Los Angeles, han reducido los tiempos de descarga a sólo unos pocos minutos.
La firma Ireland's Porto Media ha señalado incluso que pueden descargarse films en sólo 17 segundos. Su objetivo es poner quioscos en lugares como tiendas, aeropuertos y estaciones de gasolina, y que las películas se descarguen en un diminuto dispositivo que puede enchufarse a un aparato de televisión.
Twentieth Century Fox ya está probando esos formatos. 2009 será el año en que los ponga en práctica, anunció la cadena.